El Octavo Mandamiento una telenovela que no mentirá

La expectativa generada por El 8º Mandamiento respondió al teleauditorio que ya se enganchó a esta magnífica serie de Epigmenio Ibarra y Laura Sosa, por Cadenatres. Tiene el condimento necesario para que cada capítulo sea como de viernes, es decir, a diario queremos más. Parece otra historia más de mafias, narcos, romances, sentimientos olvidados. Pero habrá muchas sorpresas a juzgar por los primeros capítulos que hablan de una serie novedosa y sabrosa. El 8º Mandamiento de la ley de Dios (así lo aprendí en el catecismo del Padre Ripalda) dice “no dirás falso testimonio ni mentiras”, y su estreno fue en el momento justo, cuando en la TV abierta nacional se hizo casi asunto de Estado la boda de Galilea Montijo y su regidor acapulqueño Fernando Reyna Un programa de espectáculos de la televisora del Ajusco, abrió fuego contra la Gali porque no los invitó a su boda y su conductora al parecer, se moría por asistir. Para justificar toda la rabia vertida a nivel nacional (qué pena) llegaron incluso al “falso testimonio y mentiras”, por lo que me pareció acertadísimo el estreno de El 8º Mandamiento, en donde veremos también lealtades, deslealtades y cochinadas que tristemente hoy campean en este dulce y terrible oficio periodístico