El compositor y cantante pop británico Elton John cautivó a sus admiradores en su primer concierto en Costa Rica, en el que el propio Ministro de Cultura, el pianista Manuel Obregón, fue su telonero, reportó la prensa local.
El legendario músico, de 64 años, impactó con sus canciones y virtuosismo en el piano a miles de personas que acudieron al Estadio Ricardo Saprissa, en el norte de San José, la noche del viernes.
Si alguien dudaba de la grandeza de Elton John, cualquier temor cayó ayer despedazado en el suelo del Estadio Saprissa con la magistral presentación del músico británico.
El show comenzó a las 8:40 p. m., cuando la voz en off de Elton John anunció a dos jóvenes chelistas croatas como sus teloneros.
Éxitos como “I’m Still Standing”, “Holliday Inn”, “Tiny Dancer”, “Philadelphia Freedom”, “Goodbye Yellow Brick Road”, “Rocket Man” y “Candle in the Wind” arrancaron ovaciones del público.
Para abrir el concierto, el Ministro de Cultura, de 50 años, compositor y productor, ofreció un extracto del espectáculo de su autoría “Simbiosis, Piano y Bosque Tropical Seco”, que recoge imágenes y sonidos captados en los parques, montañas, playas y volcanes de Costa Rica.

La primera presentación de la estrella británica en Costa Rica forma parte de una gira por América Latina, que incluye a México, Argentina, Perú y Venezuela.
El músico británco Elton John cautivó la noche de este viernes en Costa Rica a miles de fans, incluida a la presidenta del país, Laura Chinchilla, y a su ministro de Cultura, Manuel Obregón, durante un concierto ofrecido en la capital Costarricense.
La velada congregó a unas 12.000 personas, en una noche marcada por una incipiente llovizna.
El artista arrancó vítores y aplausos cerrados cuando apareció sin presentación previa en el escenario, se acomodó frente a su piano y tocó durante dos horas y 30 minutos, sin hacer descanso.
En medios de gritos de sus fans, John agitó sus brazos en varias ocasiones, envió saludos en inglés y agradeció la recepción que tuvo en Costa Rica. El prestigioso músico Costarricense Obregón actuó como telonero.
La velada, organizada en el estadio Ricardo Saprissa, ubicado en San Juan de Tibás, finalizó poco antes de la medianoche. Costa Rica fue una de las escalas de una gira que Elton John realiza por LatinoaméRica.
Saturday Night´s Alright (For Fighting) fue el tema elegido para iniciar el recorrido por su exitosa carrera, que lo ha convertido en un ícono mundial del pop y rock.
Esa canción es uno de los temas más movidos de su repertorio y sentado al piano, este Sir inglés puso a bailar a más de uno que, con los ojos bien abiertos, aún no podía creer que el legendario artista trajera su música al país.
Al concluir el tema, se puso de pie y recibió una ovación, la primera de la noche. Elton John agitaba los brazos hacia arriba como señal de quería todavía más aplausos y la gente le gritaba más fuerte.
Quizás por esa razón, les regaló uno de los temas más exitosos de su carrera, como es I´m Still Standing y con el cual el público lo acompañó bailando desde sus asientos. Esto también sirvió para combatir el frío que hacía en Tibás.
”Buenas noches, Costa Rica. Estamos muy felices de estar aquí por primera vez y espero que disfruten lo que tenemos preparado para ustedes”, fue su saludo en inglés.
“Vamos a seguir con un tema del álbum Madman Across the Water; esto es Levon”, anunció y fue celebrado por los presentes.
En esta canción, demostró sus destrezas con el piano y su habilidad fue premiada, una vez más, con aplausos y gritos.
Luego, continuó la canción que le da nombre al mismo disco que acababa de mencionar. Este tema sirvió para que algunos se sentaran a admirar el espectáculo, mientras los más fanáticos seguían de pie agitando sus manos al ritmo de la música.
Tampoco faltaron quienes con sus celulares y cámaras lograron dejarse el mejor recuerdo de esta histórica visita.
Cada uno de sus temas era celebrado con aplausos, mientras en sus labios se podía leer las palabras thank you (gracias).
“Cuando llegamos a Estados Unidos en los años 70 siempre nos quedábamos en el mismo hotel y, por eso, decidimos escribir esta canción. Esto es Holiday Inn”, recordó el compositor sobre el siguiente tema.
Tiny Dancer fue la canción que dedicó a todas las damas presentes y que puso a muchos a corearlo.
Para volver a bailar, llegó el turno de Philadelphia Freedom, en la cual los menos tímidos se pusieron de pie sacudiendo sus cuerpos desde sus asientos y moviendo las manos en el aire.
Eso sí, al finalizar, todo el estadio se puso de pie para demostrarle su emoción y él también hizo lo suyo al levantarse y agradecer con una reverencia aquel apoyo.
Uno de las interpretaciones más esperadas de la noche llegó con Goodbye Yellow Brick Road que hizo cantar a muchos, en especial el “aaaaaah aaaaaah” del coro. También concluyó con una ovación y esta vez él le aplaudió a la multitud como agradecimiento.
Este sentimiento de complicidad entre la estrella y sus fans fue la tónica del resto de la velada; siempre un intercambio: una ovación a cambio de una sonrisa del divo.
Otro de sus clásicos suscitó suspiros y gritos desde las primeras notas. Era Candle in the Wind, que puso la nota nostálgica de la noche y que hizo que muchos sacaran sus cámaras para grabar aquel instante para siempre.
Memorable fue el momento en que llegó Rocket Man. Muchos se pusieron de pie y abrazaron a sus acompañantes para entonar este clásico y moverse con las notas del piano y el resto de la banda.
El final del tema se alargó con una potente interpretación del piano. Tanto el cantante como la banda obtuvieron como recompensa más aplausos y gritos.
Al cierre de esta edición, Elton John seguía entregando uno a uno sus éxitos, como I Guess That’s Why They Call It The Blues, que causó más suspiros y recuerdos.
El público bailaba y cantaba luchando contra el frío.
Elton John unió anoche en Tibás a varias generaciones con su música, tal como lo ha estado haciendo durante las últimas décadas y, por eso, ¡bravo!